Sabes caminar con las manos
mientras me dices: "no rías que lloro"
Mas eres tu quien dormida
cree dejar sus pasos sobre la copa de los arboles
Mas eres tu quien cansada
cree prenderle la sangre a los perros
Tu abres mi garganta
Y me pones otra a tu ritmo
Por eso, te temo terriblemente
Eres dual como un hombre entre dos caminos
Cuando corres a mis manos
Cambias la dirección de las estaciones
Levantas arco iris entre el polvo
Mientras, te aplaudes complacida
Y soy yo tratando que sonrías
el arcoiris
el polvo
el mundo
el hombre que te sostiene.
El estilo es jade negro en todas las temporadas, el estilo es hojas ardiendo y una capa de musgo sobre cada rostro sembrado. John Berryman
martes, 22 de marzo de 2011
sábado, 19 de marzo de 2011
Sobre el infierno a los 23
Eras una bomba
Y caíste saltando tus distancias
En que destiladera remojas tu corazón, pensé
Tu golpeabas las paredes
Por ti, el cuarto se llenó de grillos
Roían las esquinas de la noche
Mientras tus piernas escribían adiós
Antes de soltar la bestia en que te habías convertido
Me hiciste esconder las botellas en tu armario
El tiempo muerto no limpió la suciedad del pasado
Por el contrario, me sentaste a darme de beber mi sangre
A deshilvanar la tristeza que me cosía las intersecciones
Y me diagnosticaste enfermedad en las enfermedades
Yo que estaba contento me veía desconsolado
Limpiando con los ojos la tragedia consumada
En vano mi piromancia te acusaba
Te delató tu sexo atropellado
Era tarde y en torno tuyo, todo lo mio estaba esparciéndose
dividiéndose, incendiándose, marchándose
Sin posibilidad de retorno.
Y caíste saltando tus distancias
En que destiladera remojas tu corazón, pensé
Tu golpeabas las paredes
Por ti, el cuarto se llenó de grillos
Roían las esquinas de la noche
Mientras tus piernas escribían adiós
Antes de soltar la bestia en que te habías convertido
Me hiciste esconder las botellas en tu armario
El tiempo muerto no limpió la suciedad del pasado
Por el contrario, me sentaste a darme de beber mi sangre
A deshilvanar la tristeza que me cosía las intersecciones
Y me diagnosticaste enfermedad en las enfermedades
Yo que estaba contento me veía desconsolado
Limpiando con los ojos la tragedia consumada
En vano mi piromancia te acusaba
Te delató tu sexo atropellado
Era tarde y en torno tuyo, todo lo mio estaba esparciéndose
dividiéndose, incendiándose, marchándose
Sin posibilidad de retorno.
viernes, 18 de marzo de 2011
Lodger - I love death
Waking ten times to take a piss
you can taste the cancer in my morning kiss
Scratch the rash on my back, perfect bliss
you want a life companion and you're getting this
men can get a few dimes
and man can get it up few times
men can get a few dimes
and man can get it up few times
You have to look away at my every meal
inconvenient, but that's the deal
This is what we've become when nothing's real
mental wounds that never heal
men can get a few dimes
and man can get it up few times
men can get a few dimes
and man can get it up few times
man can get a few dimes
and man can get it up few times
man can get a few dimes
and man can get it up few times
martes, 8 de marzo de 2011
Algún fragmento de Altazor
...
La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer.
Vamos cayendo, cayendo de nuestro cenit a nuestro nadir y dejamos el aire manchado de sangre para que se envenenen los que vengan mañana a respirarlo.
Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del cenit al nadir porque ése es tu destino, tu miserable destino. Y mientras de más alto caigas, más alto será el rebote, más larga tu duración en la memoria de la piedra.
Hemos saltado del vientre de nuestra madre o del borde de una estrella y vamos cayendo.
Ah mi paracaídas, la única rosa perfumada de la atmósfera, la rosa de la muerte, despeñada entre los astros de la muerte.
¿Habéis oído? Ese es el ruido siniestro de los pechos cerrados.
La vida es un viaje en paracaídas y no lo que tú quieres creer.
Vamos cayendo, cayendo de nuestro cenit a nuestro nadir y dejamos el aire manchado de sangre para que se envenenen los que vengan mañana a respirarlo.
Adentro de ti mismo, fuera de ti mismo, caerás del cenit al nadir porque ése es tu destino, tu miserable destino. Y mientras de más alto caigas, más alto será el rebote, más larga tu duración en la memoria de la piedra.
Hemos saltado del vientre de nuestra madre o del borde de una estrella y vamos cayendo.
Ah mi paracaídas, la única rosa perfumada de la atmósfera, la rosa de la muerte, despeñada entre los astros de la muerte.
¿Habéis oído? Ese es el ruido siniestro de los pechos cerrados.
lunes, 7 de marzo de 2011
jueves, 3 de marzo de 2011
En Pie
Debimos conocernos en invierno
Cuando el calor es un hombre muerto
Y tu cuerpo inundado de sangre
Como un cisne enfermo navega el ocaso.
Debimos conocernos en la misma trinchera
Donde tú, azul y hecha una con la tarde
Apagabas cócteles molotov con los dientes
Y en mi boca amalgamaba bombas nucleares
Entonces te confundirías con el cielo
Y volverías como ave
Para hacerte un nido
Debí conocerte mucho antes
Cuando te habías rendido
Y colgabas tu corazón para lanzarle dardos
Lo reitero, debimos conocernos en ese vértice del año
Para ser caníbales como las nubes
Entonces nuestros hijos hubieran sido grises como cristales
Y hablarían el idioma de los témpanos y los esquimales
Debimos conocernos, entonces,
Y tú, cueva, o arbol
O pajaro, o nido
Aguardarías en tus espacios
Mis incendios, mis proyectiles
Con amor
Cuando el calor es un hombre muerto
Y tu cuerpo inundado de sangre
Como un cisne enfermo navega el ocaso.
Debimos conocernos en la misma trinchera
Donde tú, azul y hecha una con la tarde
Apagabas cócteles molotov con los dientes
Y en mi boca amalgamaba bombas nucleares
Entonces te confundirías con el cielo
Y volverías como ave
Para hacerte un nido
Debí conocerte mucho antes
Cuando te habías rendido
Y colgabas tu corazón para lanzarle dardos
Lo reitero, debimos conocernos en ese vértice del año
Para ser caníbales como las nubes
Entonces nuestros hijos hubieran sido grises como cristales
Y hablarían el idioma de los témpanos y los esquimales
Debimos conocernos, entonces,
Y tú, cueva, o arbol
O pajaro, o nido
Aguardarías en tus espacios
Mis incendios, mis proyectiles
Con amor
oh... si
Para qué estar triste
si tengo una sonrisa de reserva
un cigarrillo
y un traje impermeable en el corazón.
Para qué estar triste
si tengo los planos de esta espera
si la noche me aguarda
para arrullarme
abriendose los senos como madriguera
y su alma es pura y oscura
y está dolida y sangrante.
Para qué estaría triste yo
si la luna suelta su corazón etílico sobre mi pecho
y rodamos como antaño
cuando me enseñó a buscar desaparecidos
y yo la aullaba
tanto como niño, como jauria
Y para qué estaríamos tristes
si ellos trabajan en ello;
su violencia, sus alianzas, sus traiciones
Para qué
si hay tantas lagrimas en el piso
y el mundo casi es un océano
sin naves en ventas.
si tengo una sonrisa de reserva
un cigarrillo
y un traje impermeable en el corazón.
Para qué estar triste
si tengo los planos de esta espera
si la noche me aguarda
para arrullarme
abriendose los senos como madriguera
y su alma es pura y oscura
y está dolida y sangrante.
Para qué estaría triste yo
si la luna suelta su corazón etílico sobre mi pecho
y rodamos como antaño
cuando me enseñó a buscar desaparecidos
y yo la aullaba
tanto como niño, como jauria
Y para qué estaríamos tristes
si ellos trabajan en ello;
su violencia, sus alianzas, sus traiciones
Para qué
si hay tantas lagrimas en el piso
y el mundo casi es un océano
sin naves en ventas.




