jueves, 3 de marzo de 2011

oh... si

Para qué estar triste
si tengo una sonrisa de reserva
un cigarrillo
y un traje impermeable en el corazón.
Para qué estar triste
si tengo los planos de esta espera
si la noche me aguarda
para arrullarme
abriendose los senos como madriguera
y su alma es pura y oscura
y está dolida y sangrante.
Para qué estaría triste yo
si la luna suelta su corazón etílico sobre mi pecho
y rodamos como antaño
cuando me enseñó a buscar desaparecidos
y yo la aullaba
tanto como niño, como jauria
Y para qué estaríamos tristes
si ellos trabajan en ello;
su violencia, sus alianzas, sus traiciones
Para qué
si hay tantas lagrimas en el piso
y el mundo casi es un océano
sin naves en ventas.

3 comentarios:

AzuL dijo...

Para qué?
para que sientas que estás vivo, nene.

AzuL dijo...

El hombre que no se permite sentir, no se permite vivir.

mayra dijo...

coincido contigo una vez más.

Publicar un comentario